San Martin Sacatepéquez, o Chile Verde, como se le llamaba anteriormente, esta situado sobre un suelo muy pobre y rocoso al oeste de Quetzaltenango y noroeste del Volcan de Santa María. La gente es verdaderamente rural y vive esparcida por extensas zonas que al norte llegan hasta otro volcanes, ahora extintos y al sur hasta la boca costa que es mas fértil, donde se encuentran las fincas del café. Siempre han sido dedicados milperos y agriculturas, quizás mas que el promedio. Su principal industria es tejer canastos y ellos proporcionan los miles de canastos que venden anualmente a las fincas al principio de la temporada de corte de café. Son gente muy trabajadora, y limpia y horada, fuertes en la adversidad pero se sienten separados de las otras tribus, salvo cuando van al culto ante los altares del Lago Chicabàl y allí se reúnen con gente de otros pueblos. El nexo entre el hombre y la tierra es casi exagerado. Los siglos de esclavitud y de migración forzada nunca rompieron su tradición o su espíritu mientras una vez al año se les permitiera sembrar su pobre tierra y cultivar su milpa. Ningun indígena es hombre completo si no es dueño de tierra y puede sembrar maíz. Sin ella se siente sexualmente incompleto. Toda la raza maya es así, pero en algunos lugares se agudiza mas que otros, como el caso de San Martin.