La capital del reino K’iche’ tuvo una vida corta: fue destruida por los españoles.
En 1524, la ciudad fue incendiada después de que los caciques intentaron tenderles una trampa a los conquistadores.
Su pasado
El lugar fue fundado por el gobernante K’ucumatz en el año 1,400. «Entre los años 1425 a 1475 gobernó Q’uikab el Grande, quien extendió sus dominios hasta Zaculeu, Huehuetenango; Sacapulas, en Quiché; Rabinal y Cobán, Alta y Baja Verapaz; Quetzaltenango y Retalhuleu, llevando las fronteras del Señorío K’ichè hasta el río Suchiate, afirma la arqueóloga Patricia del Aguila en el ensayo Gumarcaj, Capital del Reino Quiché, Ciudad Postclásica en las Tierras Altas de Guatemala.
Esto hizo del Señorío K’iche’ uno de los más extensos y poderosos de la època.
Durante ese tiempo el pacto de convivencia entre K’iche’s y kaqchikeles hizo marcar el poder político y militar de Gumarkaaj ante otros pueblos.
Sin embargo, por desacuerdos políticos y lucha de poder dentro del mando de la ciudad, Q’uikab recomienda a los kaqchikeles ires de allí. Se marchan a fundar su propia capital, Iximché.
Eso no resulta del agrado de otros linajes K’iche’s, quienes despliegan un ejército para someter a los kaqchikeles. «A lo largo de las siguientes décadas hubo otros enfrentamientos entre K’iche’s y kaqchikeles, en todos fueron derrotados los primeros», narra el investigador Guillermo Paz Càrcamo en su libro La máscara de Tekum.
Sus intentos fallan debido a la habilidad estratégica de los habitantes de Iximché, quienes tomaron, a finales del período Posclásico maya, la hegemonía política y militar.
A todo ello se agrega que «también quedó cerrado para los K’iche’s el acceso a los pokomames situados al suroeste, y al de los pipiles ubicados en la Costa Sur», dice Paz.
