Cancuén Nido de serpientes (Petén Guatemala) 1

GUATEMALA.

En la ribera del río La Pasión,  al Sur de Sayaxché , Petén, se encuentra Cancuén, ciudad Maya del perío Clasíco que logró su poderío al controlar el paso por la corriente fluvial y con ello convertirse en un centro de inercambio comercial entre las tierras bajas, el altiplano y los centros de poder teotihuacanos-hoy en México.

Cancuén significa en q’eqchi’ nido de serpientes y fue el nombre que se le dio por la abundancia de estos reptiles en el sitio. Descubierta en 1908 por el explorador Teolbert Maler, visitada y registrada  10 años después por el mayista Sylvanus  Morley.

Esta ciudad permaneció en el olvido hasta que un  equipo de arqueólogos liderado por el doctor Arthur Demarest, de la Universidad de Vanderbilt, empezara la exploración hace poco más de una década.

El más grande Palacio.

El acceso al sitio solo es posible por lanha, lo cual es ya evidencia de su estratégica posición.  «Los ríos eran las carreteras de entonces», explica Demarest.

Esta «cabeza de navegación» que partía el río La Pasión permitía a los antiguos mayas trasladarse hacia Ceibal, Altar de los Sacrificios, Yaxchilán, PIedras Negras y Palenque, y controlar el tráfico de jade, pirita, plumas de quetzal, obsidiana y otros productos, provenientes de las montañas al sur.

Entre los hallazgos más importantes de Cancuén destaca el Gran Palacio, probablemente el mayor de toda la región maya, con unos 30 mil metros cuadrados, cuya mayor parte aún se encuentran bajo el suelo  selvático.

Pintado de rojo y con esculturas de estuco de entre tres y cuatro metros de alto, Demarest reveló su hallazgo en el 2000.  La estructura tiene 180 habitaciones abovedadas agrupadas al rededor de 11 patios.

Según los trabajos de recuperación, el edificio tendría más  un uso administrativo que residencial, pues contaba con grandes áreas, probablemente para actos políticos  o religiosos.

«Al principio no notábamos la edificación porque parecía un cerro natural2, explica Demarest, pero las excavaciones han revelado también tres patios para juego de pelota, cada uno con tres marcadores.

El sitio fue una importante fábrica de objetos de jade, la más grande del Nuevo Mundo, según el explorador, pues se encontraba más de seis mil pedazos de esta piedra y trozos de hasta 40 libras, los cuales eran transportados desde Quiché y  Baja Verapaz.

 

El Panel 3 muestra la Rey Taj Chan Ahk sentado sobre un trono de nenúfares de dos subalternos.

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