Los dioses representaban a los elementos naturales: agua, fuego, aire y tierra.
Ademas del panteon de divinidades principales, tenian un amplio numero de dioses menores de caracter de caracter demestico y una divinidad protectora para cada individuo. Asi, muchos ritos se realizaban para contentar a los dioses, recibir sus mensajes y profecias, y de esa manera mantener el orden cosmico.
Tambien, cada dia, numero y mes tenian un dios. Por ello las guerras eran planeadas y los niños eran bautizados despues de preguntar al sacerdote cuales eran los pronosticos de la fecha.
Para ello se basaban en dos calendarios: el Tzolkin o año sagrado y el Haab, necesario para conocer las estaciones del año. El sistema que empleaban los sacerdotes para hacer las adivinaciones era con base den el primero.
Asimismo, la escritura-registrada en codices, pinturas, estelas, edificios y materiales-tenia caracter sagrado. Por ello su confeccion y lectura publica estaba a cargo de sacerdotes, quienes se suponia que estaban en contacto con los dioses. Su interpretacion dependia del momento, la situacion y de quien los consultaba. Los codices fueron destruidos a la llegada de los españoles, pues estos pensaban que estaban relacionados con la brujeria. Solo unos pocos se salvaron, como el Codice de Dresde, realizado aproximadamente entre el 1000 y 1200, el cual tiende datos de astronomia, almanaques, cuentas de dias de culto y adivinacion.
Tambien esta el Codice Trocortesianus, conservado en el Museo de America de Madrid, España, el cual tiene 11 secciones. La primera incluye ritos dedicados a los dioses Kukulcan e Itzam -Na; la segunda se refiere a as influencias malignas sobre los cultivos, y a los ritos y ofrendas para regular las lluvias; la tercera esta dedicada a u periodo de 52 años rituales. Las ocho partes restantes aluden entre otros emas, a la caceria y las trampas, los calendarios, la muerte y la purificacion.
Tiempo despues, cuando los indigenas aprendieron a leer y a escribir el castellano, redactaron el Popol Vuh, asi como otros documentos como los del Chilam Balam- Libros del Adivino de las Cosas Ocultas-, que datan de los siglos XVI y XVII, realizados en diferentes pueblos de la zona del norte de Yucatan.